Una mamá sanitaria

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Una mamá sanitaria

María José es sanitaria. Una querida amiga del Expreso, de Colón como sabía que andábamos buscando mujeres con trabajos u oficios no convencionales (en este país, al menos) para entrevistar, nos contactó con esta joven vecina de Las Piedras que es una excelente sanitaria.

María José. Hola. ¿Cómo se te ocurrió estudiar para sanitaria?
Yo soñé desde siempre ser sanitaria. Mi abuelo era sanitario y cuando era chiquita, como el me cuidaba, me llevaba siempre a trabajar con él. Y supongo que allí empecé a querer este oficio.  Cuando todas mis amigas jugaban con muñecas, yo agarraba los caños de plástico e inventaba tuberías. Para mi eran las tuberías. Ahora que lo digo… ¿eso sí que es raro no?

Es un oficio poco convencional para una mujer, ¿verdad?
Es poco convencional en nuestro país, en el mundo (al menos en muchas partes) es muy normal. Eso muestra lo atrasados que estamos en muchos aspectos. Yo tengo amigas en Buenos Aires, que son plomeras, soldadoras, carpinteras, electricistas, desde hace muchos años.

Son todos oficios que las mujeres podemos hacer. Es más, yo te digo a esta altura, que hay muy pocos oficios “de hombres”. Las mujeres podemos hacer de todo; de todo lo que nos propongamos.

¿Cómo tomaron tus padres que quisieras dedicarte al oficio de sanitaria?
Con mi madre, que es profesora y es muy “dura” hicimos un trato. Primero terminaba el liceo y después podía dedicarme a cualquier cosa. Y así fue.

¿Estudiaste para ser sanitaria?
Estudié con el mejor, mi abuelo… (Y se ríe). Pero también hice un curso muy completo en un instituto privado, o sea que tengo título.

¿Cómo conseguís trabajo?
Con el boca a boca. La gente queda conforme con mi trabajo y me recomienda. Trabajo mucho con mujeres; mujeres que están hartas de que les cobren demás y sobre todo que han tenido malas experiencias con “sanitarios ruchos” que iban a mirar la casa para pasar datos o cosas peores.

¿Y cómo te arreglas con tu nene?
Con mi ex tenemos una muy buena relación y nos dividimos. Él trabaja en un estudio familiar, o sea que puede arreglar sus horarios. Así que nada, mi madre también me da una mano.

¿Qué les dirías a las mujeres y especialmente a las mamás? ¿Es posible realizar trabajos no convencionales en el Uruguay? ¿Hay que animarse?
Por supuesto que hay que animarse. Y lo bueno es que ahora mismo en Montevideo hay muchísimas mujeres que trabajan en trabajos “no tradicionales” para este país; yo conozco soldadoras, albañiles, carpinteras, mujeres que arreglan todo tipo de electrodomésticos, etc. Lo que pasa que no se difunde mucho, no sé bien porqué.

¿Qué pensás hacer en el futuro?
Yo estudio arquitectura. Pero además quiero perfeccionarme más como sanitaria. Quiero seguir estudiando, profundizando. Me gusta mucho innovar, mirar las tendencias nuevas, las técnicas europeas, en fin, tengo mucho para hacer.

Bueno, María José, te liberamos. ¡Muchas gracias por la nota!
A ustedes.

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