LAS MEDIAS DE ALINE

Aline era una niña así como ustedes, o como yo creo que deben ser ustedes, estudiosa y obediente.

Sus padres madrugaban mucho para ir a trabajar, así que le dejaban todo pronto a su niña, pues ella iba a la escuela por la mañana.

Aquella mañana Aline se despertó como todas las mañanas y comenzó a vestirse. Sólo le faltaba calzarse, pero cuando fue a ponerse las medias no las encontró en la mesa de luz como todas las mañanas. Se fue a fijar en los cajones de la cómoda, pero tampoco las encontró, así que se agachó debajo de la cama para ver si por casualidad se habían caído allí  Y sí, allí había un par de medias, pero cuando las levantó de solo tocarlas vio que esas no eran las medias que ella se ponía de costumbre. Eran ásperas, pinchudas, y al mirarlas vio que no se parecían a nada, no tenían puntillas, ni flores ni lunares.

¡Qué extraño! pensó Aline, pero como ya era tarde se las puso y tomó la mochila para ir a la escuela.

No había tomado ni siquiera la leche cuando se encontró en la calle de su casa y caminando. Pero… ¿qué pasaba esta mañana? ese no era el camino de la escuela y sin embargo ella caminaba rápidamente.

De pronto se encontró en medio del parque de diversiones. Ella nunca había hecho eso. Realmente no sabía que estaba ocurriendo y enseguida pensó y recordó que la culpa de todo la tendrían esas misteriosas medias.

Entonces recordó que ella había leído algo acerca de unas medias salvajes que le hacían a la gente realizar acciones impensadas. Sí, no había duda esas medias debían de ser salvajes, por eso ella no comprendía lo que estaba pasando.

En eso vio venir hacia ella una especie de extraño duende con una enorme bolsa sobre su hombro.

Tenía un aspecto desagradable y de verdad metía miedo. Y lo peor de todo era que venía furioso hacia ella.

Pero ahí fue que ocurrió algo increíble pues, aquellas extrañas medias se salieron de sus pies y se fueron contra el desagradable y amenazante ser. No sólo lo corrieron sino que le pegaron con fuerza

El feo ser huyó asustado y dejó caer su enorme bolsa.

¿Y a qué no saben lo que tenía esa bolsa adentro?

¿Qué les parece? A ver adivinen. No. Tampoco. Nooo…

Bueno adentro había una cantidad de medias pero ninguna parecía tener su par. Entonces Aline prestó atención y vio con sorpresa que allí estaba aquella media que se le había perdido, aquella tan linda con florcitas y puntillas, y aquella era la azul con rombos que su padre reclamaba,…y aquella de nylon era la que había perdido su mamá…

Bueno, cuando salió de su asombro, comenzó a levantar todas esa medias que estaban perdidas. Enseguida comenzó a retomar el camino hacia la escuela, pero…era tan tarde que pensó que no valía la pena ir, así que retomó el camino a su casa y se dispuso a esperar a sus padres.

Les contaría todo lo ocurrido. Aunque… ¿le creerían?

Realmente aquella aventura de las medias salvajes, era bastante extraña. Bueno pero ustedes si le creerían ¿verdad?

…Y colorín colorado este cuento se ha acabado…y colorado colorín, este cuento ha llegado a su fin.

                      SONIA ARACELLI OTERO

Colegio CENI Colegio y liceo Bethesda

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